Vía Verde: Puente Viesgo - Ontaneda
1. Puente Viesgo
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Puente Viesgo es uno de los municipios más bonitos e importantes de la Vía Verde del Pas. Su "buque insignia" es la antigua estación de ferrocarril completamente restaurada con su andén, su reloj y un interior que en 2026 funciona como oficina de Naturea. Puedes sentarte a descansar en uno de sus bancos y, en lugar de ver pasar el tren, ahora puedes ver pasar ciclistas y paseantes.
En Puente Viesgo también encontrarás el palacio del ayuntamiento, de increíble belleza y aspecto señorial, la antigua Iglesia o el mítico balneario. Tampoco debes dejar de hacer la breve pero bellísima senda de los pescadores que discurre junto al río Pas. ¡Lo ideal es después de alquilar una de nuestras bicis, pasar la tarde disfrutando de esta localidad! |
2. El antiguo lavadero
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Recientemente restaurado, aquí tenemos una muestra de como era la vida hace no tanto tiempo en estos valles. En este momento, en el que todos tenemos agua corriente en casa, y lavadoras para hacer la colada, no alcanzamos a valorar el significado que este tipo de construcciones tenían para un pueblo. Antiguamente, serían de lugar para la limpieza, para el abastecimiento de agua y además eran un importante lugar de reunión, especialmente para las mujeres, principales encargadas de estas tareas.
Se encuentra dentro del propio Puente Viesgo |
3. Las pontonetas
4. La Cantera
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La cantera, que surte de material de construcción a todo el valle del Pas, le da un aspecto distinto a la fisionomía del lugar. Justo antes de llegar a ella encontraréis el único pequeño "repecho" del trayecto. No os preocupéis, nuestras bicis tienen cambios para que no se os haga muy pesado. Si al pasar ves que está saliendo un camión, mejor dejar pasar unos segundos antes de continuar para no llenaros de polvo! |
5. Maqueta de la penilla
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Encontraréis un cartel de madera en la propia Vía Verde del Pas cuando atraveséis el pueblo de Penilla que indicará “Maqueta del pueblo de Penilla”. Estad atentos, debéis desviaros hacia la derecha. Está ubicada a poco más de 20 metros del recorrido. José Cruz Casar, vecino de Penilla, ha combinado una afición con el sueño de hacer una maqueta de su pueblo proyectando y ejecutando en su totalidad la creación de la misma.
Está ubicada en una bonita caseta acristalada junto a la parada de autobús y os recomiendo que la veáis como curiosidad, tanto si vas con niños como si no. Hay una pequeña zona verde junto a ella dónde dejar las bicis. |
Escrito y colgado en uno de los laterales de la maqueta del pueblo de Penilla un vecino del pueblo llamado Julián (“El chaval de la Garma”) escribe un divertido poema. Empieza así:
Aunque no soy de Penilla a este pueblo yo le quiero
Porque aquí hay gente estupenda
Por ejemplo, el tabernero…
Si queréis leer el resto ya sabéis, sólo tenéis que parar a echar un vistazo ;-)
6. Convento San Francisco de el Soto de Iruz
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Aunque pasaremos a su lado, tendremos que desviarnos unos metros para llegar a su plaza, que ya es un placer con sus pintorescas casas cántabras y su empedrado.
La iglesia puede ser visitada, no así el convento que a día de hoy no está abierto al público. Podemos asomarnos por una gran mirilla para ver su patio interior e imaginarnos la tranquilidad que se puede respirar en su interior. Encontraremos también en esa plaza el museo pobre y también un monumento al músico cántabro más célebre de todos los tiempos: Juan Carlos Calderón. Tiene en su haber hasta 5 Grammys latinos... ¡Nunca te acostarás sin saber una cosa más! |
7. Acueducto
A mitad de camino entre Puente Viesgo y Ontaneda, en plena Vía Verde del Pas, nos cruzamos con el acueducto de piedra de Toranzo que se encuentra perfectamente conservado.
Junto a él se ha creado una zona recreativa con varios bancos de madera dónde poder disfrutar de un Picnic. También cuenta con una fuente de agua y aparcamiento de bicis. El sitio es ideal para almorzar, comer, merendar o simplemente hacer una pausa en el camino y estirar las piernas. Aparca tu bici, echa un buen trago de agua fresca y continúa tu camino.
Por el acueducto de la Vía Verde construido en 1885, que antes se conocía como Puente Rual, pasaba la gran mayoría del agua que surtía a la ciudad de Santander. Hoy en día no se utiliza para ese fin, pero ha quedado para la posteridad una infraestructura de piedra singular que da un aire único al entorno por el que transcurre.
Junto a él se ha creado una zona recreativa con varios bancos de madera dónde poder disfrutar de un Picnic. También cuenta con una fuente de agua y aparcamiento de bicis. El sitio es ideal para almorzar, comer, merendar o simplemente hacer una pausa en el camino y estirar las piernas. Aparca tu bici, echa un buen trago de agua fresca y continúa tu camino.
Por el acueducto de la Vía Verde construido en 1885, que antes se conocía como Puente Rual, pasaba la gran mayoría del agua que surtía a la ciudad de Santander. Hoy en día no se utiliza para ese fin, pero ha quedado para la posteridad una infraestructura de piedra singular que da un aire único al entorno por el que transcurre.
8. Puente Ferroviario
Este puente es la mayor infraestructura creada para el recorrido de la antigua ruta. Pasa por encima del río Pas y está compuesto por un entramado de metálico que le da una gran robustez. A día de hoy el puente tiene como superficie tan sólo tablones de madera. Pasar andando o en bici es toda una aventura ya que da la sensación de que en cualquier momento te puedes caer por un agujero! (no es broma, andaos con ojo).
Lo más sorprendente es que sigan usándolo los vecinos de la zona para cruzar en coche, evitando dar un gran rodeo y ahorrar muchos minutos. ¡Hay que tener valor!
Lo más sorprendente es que sigan usándolo los vecinos de la zona para cruzar en coche, evitando dar un gran rodeo y ahorrar muchos minutos. ¡Hay que tener valor!
9. Parque de San Martín
Para llegar a él tendrás que desviarte ligeramente de la ruta. Justo en el puente ferroviario, antes de cruzarlo, toma el desvío a la izquierda y llegarás en menos de un minuto en bici. Se trata de un increíble conjunto de robles que os protegerán del sol en verano con columpios, barbacoas y mesas para hacer un picnic en familia inolvidable. El parque de San Martín está junto al pueblo de San Martín, galardonado pueblo de Cantabria 2024. Si vas con peques, es una parda obligatoria y si son muy pequeños, quizá sea mejor terminar allí y después de comer òner rumbo de vuelta a Puente Viesgo.
10. Parque de Alceda
Este gran parque fue en el pasado el atiguo jardín del Balneario de Alceda. Es perfecto para pasar un día en familia, pareja o con amigos. Cuenta con pequeños accesos al río, para poder mojarnos los pies tras una dura jornada de bici, bancos y mesas para comer. ¡Tiene incluso un parque de tirolinas!
11. Pueblos de Alceda y Ontaneda
Los pueblos de Alceda y Ontaneda marcan el final de nuestro trayecto. Ambos se encuentran pegados y en ellos encontraremos muchos obradores familiares dónde comprar los míticos sobaos pasiegos, quesadas pasiegas y galletas pasiegas. Todos ellos elaborados de manera artesanal y usando la leche y mantequilla obtenida de todas esas vacas que habéis visto a lo largo del camino así como huevos kilometro cero de gallinas criadas en libertad. Economía circular, producto 100% del valle y 100% natural. Los platos de cuchara en sus restaurantes familiares y el "pan de pueblo" de sus panaderías también están muy valorados.
Para finalizar, antes de iniciar nuestro descenso a Puente Viesgo, os animamos a tomar unos de los míticos helados de queso en la heladería del pueblo. Saborea la tradición de más de 100 años elaborando artesanalmente sus helado. ¡Otra liga!
Para finalizar, antes de iniciar nuestro descenso a Puente Viesgo, os animamos a tomar unos de los míticos helados de queso en la heladería del pueblo. Saborea la tradición de más de 100 años elaborando artesanalmente sus helado. ¡Otra liga!